domingo, 15 de febrero de 2015

EL EXTRAÑO Y LARGO VIAJE DEL SARCOFAGO DEL DUQUE DE HIJAR . Autor: Javier Clavero. www.heraldo.es


Si a Luis Fernández de Híjar y Arellano (1517-1554) se le hubiese comentado en vida que el sarcófago confeccionado para acoger sus restos mortales iba a recorrer, casi medio siglo después de su fallecimiento, los más de 600 kilómetros que distan entre la localidad turolonse de la que fue duque y Sevilla, probablemente una sonrisa incrédula se hubiese dibujado en su rostro. 

Sin embargo, los caprichos del destino y el interés cultural de algunas personas han hecho que el elaborado ataúd se encuentre hoy en la capital andaluza, concretamente en el Hotel Alcázar, que, tal y como indican sus dueños, "alberga una exposición permantente de varios elementos renacentistas, entre los que destaca este precioso sarcófago". Hasta allí ha llegado de la mano de su actual propietario, un coleccionista particular dispuesto a colaborar con este improvisado muestrario histórico, pero son muchas las andanzas que han precedido a su actual ubicación en pleno centro sevillano.

Desde la muerte de Fernández de Híjar y Arellano, el sarcófago ha ido cambiando de propietario, al tiempo que las manos de prestigiosos artistas restauradores se encargaban de recuperarlo y conservarlo. Existen documentos que dicen que permaneció hasta 1903 en el Convento de los Franciscanos, religiosos sin parentesco alguno con la saga de duques que ya existía en la localidad, y que debieron hacerse cargo durante años de una reliquia que les era ajena. 

Al parecer, los religiosos enviaron varias cartas a los descencientes de Fernández de Híjar informándoles de que estaban en posesión de los restos de sus antepasados, pero nunca llegaron a obtener respuesta, de forma que se ordenó que fuesen llevados a la fosa común del cementario. 

Una vez separado el sarcófago de los cadáveres, tal y como señala el encargado de la sección de Cultura del ayuntamiento de Híjar, Almuayad Royo, "los duques de Híjar confirmaron la renuncia a todas sus pertenencias en la localidad, de manera que este sarcófago de estilo plateresco fue vendido a un anticuario por una cantidad que se desconoce", admitiendo además que "tras ese cambio de propietarios, la villa de Híjar desconoce cuál ha sido su trayectoria hasta llegar al lugar en el que se encuentra actualmente".

A pesar de afirmar que "Sevilla es un fantástico destino para el sarcófago, dado que allí reside Cayetana de Alba, la más directa desciente de los duques de Híjar en la actualidad", Royo lamenta que "como este ataúd han sido muchas las reliquias patrimononiales que se han ido perdiendo en la localidad, sobre todo en el periodo de la Desamortización y en el de la Guerra Civil". 

Por ello, y sin dejar de acatar lo sorprendente que resulta el extraño emplazamiento de la que fue tumba del cuarto duque en la dinastía Fernández de Híjar, Royo afirma que "es probable que este tipo de noticias se vayan sucediendo", concluyendo que "la pérdida de patrimonio, sean cuales sean las circunstancias, es una lacra contra la que debería combatir cualquier tipo de sociedad y cultura".